Los gatos necesitan más proteínas.

Debemos proporcionar a nuestro gato, desde cachorro, una comida adecuada para su etapa de crecimiento y posteriormente para su condición física y actividad una vez adulto. No es lo mismo un gato que le guste más estar en su casa durmiendo todo el día que uno que prefiera pasearse durante horas por la calle, sus necesidades energéticas son muy distintas. En este sentido, encontramos en el mercado dos tipos diferentes de pienso dependiendo de si es un gato casero o callejero.

Es muy importante que tipo de alimentación le daremos a nuestro gato desde pequeño, seca o húmeda. Después de la etapa de lactancia con la madre, es importante acostumbrarlo  al pienso, ya que su preferencia alimentaria cuando sea adulto se decantará generalmente por su experiencia al principio de su vida. El gatito consume por imitación los mismos alimentos que su madre. La ingesta de agua también se basa en el aprendizaje, la madre es quien le enseñará la manera de beber.

Lo mismo ocurre con el gato sénior, sus necesidades cambian con la edad, por tanto mejor darle un alimento con proteínas de calidad que son más fáciles de digerir y más vitaminas y  minerales.